—Estás en lo cierto, — asintió Delicia, aunque aún se sentía nerviosa por dentro. Sabía que el contrato con esta empresa era importante y no estaba segura de poder conseguirlo, pero también sabía que lograrlo sería una gran hazaña. En su mente, repasaba una y otra vez sus palabras y preparación para el encuentro.
En el piso superior, al salir del ascensor, Delicia quedó impresionada por lo que vio. La compañía era tan impresionante como la de Álvaro. Sabía que Álvaro trabajaba con empresas muy p