Tres horas después, Yolanda fue finalmente llevada a su habitación tras la operación. Alvaro, que inicialmente tenía la intención de hablar con Diego, se detuvo al ver al doctor Luis quitarse la mascarilla y, por instinto, miró detrás de él.
—¡Alvaro! —exclamó el doctor Luis con voz temblorosa.
—¿Diego sigue allí dentro? —preguntó Alvaro.
—El doctor Diego, él... —tartamudeó Luis, visiblemente incómodo. Alvaro frunció el ceño al notar su nerviosismo.
Mientras la enfermera llevaba a Yolanda a su h