—¿Qué quieres decir con que la herida no parece reciente? —preguntó Alvaro, su tono era frío y autoritario. No le gustaban las respuestas ambiguas, especialmente con su experiencia en el mundo de los negocios donde siempre buscaba certezas.
Diego respondió:
—Estoy respetando tus deseos. Si quieres, puedo realizar una evaluación más precisa para confirmar.
—Así que, ¿no estás seguro? —insistió Alvaro.
—¡Exacto!
—¡Qué pérdida de tiempo! —exclamó Alvaro, colgando el teléfono con frustración. No te