Delicia regresó a su oficina con determinación. Entregó el disco y los documentos a Alejandro y le instruyó:
—¡Expón todo su contenido!.
La sorpresa se dibujó en el rostro de Alejandro.
—¿Y Alvaro? —preguntó con consternación.
¡Exponer todo! ¿No afectaría eso a Alvaro? ¿No bastaba con que solo Alvaro supiera la verdad sobre Yolanda?
Pero Delicia asintió con firmeza, despreciando con una risa helada. ¿Qué importancia tenía Alvaro? Recordó cómo en otra vida, él había preferido a otra mujer sobr