—Mmm, ya veo. —dijo el hombre con tono indiferente.
—¿Podemos ganar este juicio?
Ahora, lo que más le preocupaba era si podrían ganar este juicio. Claramente, no podían permitirse el lujo de prolongarlo demasiado.
El hombre levantó la mirada para observarla, solo un instante, pero la intensidad en sus ojos hizo que el corazón de Delicia se tensara. Este abogado parecía ser extremadamente competente, conocido por su decisión y rapidez en actuar. Incluso su mirada era intimidante.
Solo escucharon