—Espero que cuide a mi hermana con su vida, excelencia —prácticamente rogó Devon. Arthur tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad para no golpearlo allí mismo y escupirle en la cara que sabía todo sobre el accidente y sobre su omisión de auxilio para con Susan—. Es el mayor tesoro de los Bradbury, y espero la trate como se merece.
—Descuide —forzó una sonrisa para no delatar sus pensamientos—, trataré a su hermana como usted hubiera tratado a la mía. —Ladeó su rostro, y Charles, aunq