— Sí, vamos, también necesito comprar un traje, pero quiero ir a ese sastre, porque me gustan los trajes a medida. Podemos ir allí y luego ir de compras al centro comercial para comprar algunas camisas y accesorios. Estoy pensando en comprar un reloj nuevo.
— Está bien, vamos.
Los dos se dirigen en coches separados al mismo sastre, llegan y se sientan, mientras esperan, conversan un poco más. Ambos eligen sus trajes y piden que los entreguen en sus respectivas direcciones. A última hora de la t