Narrador...
Mientras tanto, en casa...
Lara duerme tranquilamente cuando escucha que la manija de la puerta del cuarto gira insistentemente. Se asusta, pues sabe que si fuera James, ya habría abierto, ya que tiene la llave, al igual que las empleadas. Lara decide no levantarse, pensando que, después de un tiempo, la persona que está tratando de entrar, al darse cuenta de que la puerta no se abre, se rendirá. La manija se balancea y gira rápidamente varias veces, pero es imposible abrir. Entonce