Stefan
Soy tan feliz en estos momentos que debería ser ilegal. De algún modo siento que me he robado toda la felicidad del mundo solo para mí. Y aunque suene egoísta, no quiero devolverla.
Lizzie ha aceptado ser mi esposa y no tengo palabras para describir lo mucho que la amo. Jamás creí que sería capaz de darle paso al amor de esta manera, y ahora heme aquí, completamente enamorado y dispuesto a pasar con esta mujer el resto de mi vida.
Al final de la fiesta mi padre me dio una ligera señal de