Lizzie
Encontrarme a Danny aquí no es casualidad, pues es el mismo hospital donde lo vi la última vez. Para ser sincera no habría vuelto nunca, después de lo que pasó con Stefan, ni siquiera supe dónde meter la cara de la vergüenza, sin embargo, no es que tuviese otra alternativa.
No quiero que me vea con la cara hinchada y los ojos empapados en lágrimas, pero a estas alturas es inútil que no lo haga. Su mirada preocupada me hace dejar a un lado la pena que siento con él. Me pongo de pie y limp