Stefan
Entre la repulsión y el desprecio, no sé cuál de las dos elegir para describir con más certeza lo que siento al ver a Joanne entrar a mi oficina.
—Esto tiene que ser una broma, ¿verdad?
—Por supuesto que no es una broma, mi amor. Yo soy la solución a todos tus problemas, siempre lo he sido.
—¿Qué significa esto? —pregunto sin dejar de mirar a mi tío. Debí saber que no se traía nada bueno.
Me llega a la mente el recuerdo de lo que me dijo Lizzie ese día en el yate, ella los vio hablando j