Punto de vista de Nadia
La voz resonó dentro de mi cabeza como si hubiera hablado directamente contra el hueso de mi cráneo.
«No puedes huir de lo que ya eres.»
No era un susurro. No era una amenaza. Era un hecho, pronunciado con la misma calma fría con la que alguien leería una sentencia. Y lo peor era que sonaba exactamente como yo… pero más antigua, más profunda, como si una versión de mí misma que había existido mucho antes que esta Nadia estuviera usando mi propia voz para recordármelo.
Me