POV de Nadia
Me recosté en el asiento del pasajero, el mundo girando un poco demasiado rápido.
"Dios, ¿cuántos shots había tomado?" Tequila, vodka, algo frutal que sabía a arrepentimiento pero bajaba suave. Adrian estaba en el asiento del conductor, sus nudillos blancos en el volante, pero su sonrisa era suelta, juvenil, del tipo que hacía que mi estómago diera volteretas incluso cuando no estaba borracha perdida. ¿Esta noche? Esta noche, el alcohol había quitado las excusas.
"Nadia, me estás m