POV de Nadia
Desperté lentamente, envuelta en un calor que no era solo físico.
Mi cuerpo se sentía pesado de una forma que me hacía consciente de mí misma, de las sábanas, del silencio, de la noche que había terminado solo unas horas atrás. Había un dolor sordo bajo en mi cuerpo, no doloroso, solo presente, como un recordatorio que no podía ignorar incluso si quisiera. Mi mente reproducía fragmentos de la noche sin intentarlo, destellos de calor y cercanía, la forma en que la voz de Adrian había sonado cuando no era cuidadoso, la forma en que mi propia respiración me había traicionado.
Mi corazón latiendo un poco demasiado rápido.
No estaba arrepentida. Esa era la parte que me asustaba.
Satisfecha, sí. Calmada de una forma que no había sentido en mucho tiempo. Pero debajo había un borde nervioso, agudo y persistente. ¿Qué significaba la noche anterior? ¿Qué cambiaba? Habíamos cruzado una línea que no podía borrarse con silencio o contratos.
Me giré ligeramente y lo vi dormido a mi lad