Punto de vista de Nadia
Daniel no debería haber parecido aliviado al verme, pero lo estaba, y eso fue lo que más me inquietó —no el caos explotando a nuestro alrededor, no los reporteros empujando micrófonos como armas, no el brillo brutal de los flashes que aplanaba cada expresión en algo más duro que la realidad, sino la certeza callada en sus ojos como si ya hubiera decidido que esta confrontación terminaría en absolución y todo lo que necesitaba era mi atención para hacerlo oficial. La segu