Valentina llegó a su casa, después de un día pesado lo único que quería era descansar y celebrar que Arantxa había perdido a su engendro, hubiera sido completo su gozo, si ella también ya no estuviera con vida, pero como siempre Leonardo había logrado salvarla.
El amor que un día había sentido por él se había vuelto odio, ahora quería verlo sufrir, como ella había sufrido al no ser correspondida por él, quería verlo desesperado, y que hiciera aquella locura, que se lastimara, solo que ella no