Por la mañana salió de la habitación, al llegar a lo que era él comedor, lo encontró revisando algo en su computadora, estaba tan concentrado que ni siquiera se dignó en levantar los ojos al escucharla caminar por un lado de él.
Se sentía molesta, para poder dormir dejó de pensar en eso, y se aseguró así misma que Steven no era la persona que Leonardo le estaba describiendo, él no era capaz de hacer negocios, ni mucho menos ayudar a un hombre como Aquiles Camp.
Entró a la cocina que ya parecí