Carol
Sentada en la oficina de Carl:
—Cómo vas a convencerlo para que regrese sin sospechar que todo esto es raro.
—No estoy segura, pero sé que, bajo ninguna razón, puede saber que yo soy el donador.
—Como médico no puedo decirle nada, pero como amigo no creo que esté bien que le escondas ese detalle. Ya lo conoces y a pesar de ser una persona tranquila, cuando le tocan el punto incómodo no es nada bonito de ver.
Muerdo mi labio porque es cierto, he visto su incomodidad en el trabajo cuando al