Jameson acariciaba el cabello pelirrojo de Isabella con ternura, mientras ella se aferraba a él, encontrando consuelo en su presencia.
—Seré más cuidadoso contigo, mi amor. No tienes que forzarte con mi madre. Es más… Preferiría que no seas tan cercana a ella.
Isabella se sorprendió ante las palabras de su esposo.
—¿Por qué…? —le preguntó ella confundida.
—¿Todavía lo preguntas?, terminé con Allison y al parecer eso no agradó en lo absoluto a la familia de ella, ni a mi madre que es cer