Capítulo 66: NO LA AMO.
Jameson observó a Isabella, su corazón latía con fuerza ante la vulnerabilidad de la mujer pelirroja que amaba con toda su alma.
Se acercó lentamente a ella y con un gesto tierno, le secó las lágrimas del rostro.
—Isabella, no tienes que pedir perdón —dijo él con voz suave—. El amor que sentí por ti nunca se apagó realmente, solo estaba herido. Ahora entiendo que te viste obligada por motivos nobles, aunque me hubiera gustado que confiaras más en mí y me contaras la verdad.
Isabella levantó