—¡¿Por qué tuviste que hacerlo?! ¡Eres un irresponsable! —exclamó la madre de Isabella, doña Johanna Williams, que estaba furiosa siguiendo a su esposo luego de una salida que tuvieron.
Isabella al escuchar el escándalo se levantó de su silla y se dirigió a la sala de la hermosa casa de tres plantas en las afueras de la ciudad.
Una bella propiedad que recientemente su padre había terminado de pagar.
—¡Yo no lo hice!, ellos mismos probablemente robaron y ahora intentan culparme a mí, Joh