Capítulo 24: Bajo el firmamento.
Ella posó su mirada hacia el horizonte.
Seguidamente Isabella acarició suavemente su vientre, donde crecía su bebé, su primer hijo y ese quien sería su familia… Ahí, ella supo que ese era su enfoque, su razón para seguir adelante.
¿Y qué si no tenía un romance rosa soñado?
Disfrutaría de su embarazo y aprovecharía cada grato momento que viva en ese matrimonio falso pero lleno de lujos.
Ella volvió a ver esa pequeña cajita que sostenía en su mano que contenía el anillo y, con determinación,