2: 30 pm.
Esa tarde en la oficina del CEO Howard.
—Señor Howard, su madre la señora Dayan Howard solicta verlo en este momento —informó una de las secretarias a ese CEO por medio de la línea telefónica—. Ella se encuentra en la sala de espera, ¿le permito el ingreso?
—Sí. Déjala pasar.
Pocos minutos después:
Clac~
Doña Dayan ingresó y se sentó en una de las sillas acolchadas frente al escritorio donde estaba ese CEO trabajando.
—¿A qué se debe tu inesperada visita, madre?
—¡La ingrata d