Parte 4...
Entró enlazada del brazo con su tía. Célia era su pariente más querida y gracias a ella tuvo una buena vida cuando murieron sus padres y, de cierta manera, sentía cierta culpa por estar casándose con Júlio porque fue ella quien la empujó hacia la oficina de él.
— Tu mano está helada - dijo Célia en voz baja.
— Lo sé - sonrió a los invitados — Quiero hacer pipí.
_ Chica, si me haces pasar vergüenza aquí en medio de toda esta gente, juro que te mato - apretó su brazo y siguieron ca