Capítulo 39: No estás sola.

-Espera – le digo jadeante, me bajo de su cuerpo y le quito la camisa, dejando a mi vista un hermoso cuerpo, con un abdomen definido y su pecho, con vellos muy imperceptibles -.

Lo beso allí mismo, logrando un pequeño gemido de su boca. Mi pobre chico, tendré que ayudarlo a aguantarme y enseñarle a cómo amarme. Lo veo y así no parece para nada un chico de veintitrés años, nadie podría decir que es inexperto en muchas

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP