Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbro los ojos lentamente, frente a mí tengo la vista de unos cabellos dorados desparramados por la almohada y mi brazo. Su aroma a ella y a sexo es embriagador, se remueve un poco, suelta un leve quejido y suspira. Me quedo quieto para dejarla descansar, aprovechando de pensar en todo lo que hemos pasado desde que nos conocimos.
En mi vida pude llegar a imaginar que mi primera vez sería con una mujer como ella, tan inalcanzable. Por ahora, necesito que busquemos otro luga







