Narrado por Brienna
Colgué el teléfono y me quedé quieta un segundo, con el móvil aún en la mano. Luego solté un grito ahogado y di un salto en el salón.
¡Vendría! ¡En un par de horas!
El corazón me latía tan rápido que pensé que se me saldría del pecho. Di otro salto, y otro, como una niña pequeña. Hacía tanto tiempo que no sentía esta emoción, esta chispa que me hacía moverme sin pensar. Reí sola, tapándome la boca para no hacer demasiado ruido. Drex venía. Aquí. A verme.
Miré alrededor. El ap