Narrado por Brienna
Apenas cruzamos la puerta, supe que aquello no era simplemente una casa grande. No era solo lujo ni exceso ni riqueza bien colocada. Había algo más, algo que no se enseñaba, que no se compraba, que simplemente estaba ahí, instalado en cada rincón como una presencia silenciosa que lo controlaba todo. El aire mismo se sentía distinto al entrar, más limpio, sí, pero también más seco, más contenido, como si hasta eso estuviera regulado. No había olores domésticos, ni rastro de vi