Narrado por Brienna
No sabía por dónde empezar.
Abrí la funda del vestido con cuidado, como si fuera a romperse solo con tocarlo. La tela se deslizó entre mis dedos, pesada, suave, distinta a cualquier cosa que hubiera tenido antes. No era solo bonito. Era… demasiado. Demasiado elegante, demasiado preciso, demasiado hecho para alguien que no era yo.
O eso pensé al principio.
Lo extendí sobre la cama y me quedé mirándolo unos segundos. Negro. Corte limpio. Ajustado donde tenía que estarlo, suelt