Thomas bajó del coche con la ayuda de Jimmy esa noche. No se sentía nada bien. Había pasado todo el día bebiendo en el club junto a su socio.
Después de pasar por la casa de Annie y descubrir que ya no estaba viviendo en aquel lugar, sintió la necesidad de hablar con alguien. La única persona que al menos podría oírlo, era su amigo Jimmy. Sacó su móvil y lo llamó.
—Necesito hablar contigo. —dijo con voz dolida.
—¿Qué te sucede? ¿Sucedió algo en la empresa?
—No, todo está bien en la const