POV de Thomas
El camino de regreso a la mansión se me hizo casi infinito.
Conducía con la mirada fija en la carretera, pero mi mente seguía atrapada en el consultorio del psicólogo, repitiendo una y otra vez las palabras que me había dicho antes de salir.
Me pidió paciencia. Insistió en que debía actuar con cuidado, que Alice no podía sufrir ninguna impresión fuerte, ningún shock emocional que alterara su estado, porque eso podía traerle consecuencias imprevisibles.
Según él, lo mejor era