El trayecto hasta la mansión transcurrió en silencio. El chofer conducía con prudencia, atento a la carretera, mientras Annie permanecía inmóvil en el asiento trasero, con la mirada fija en la ventana. Su mente no paraba de girar y dar vueltas.
La imagen de lo ocurrido minutos atrás, aparecía una y otra vez en su cabeza. La forma en que el coche había perdido el control, la reacción de Anthony, su explicación sobre lo sucedido, tan simple y a la vez, tan preocupante. No sabía qué realmente pen