Dispuesta a todo...
Esa misma noche, en la mansión, Alice se arregló con un único propósito: salir, beber hasta olvidar y follar con Ethan.
Necesitaba sentir que aún tenía control sobre él.
—Llegamos —anunció Jessie con una sonrisa forzada, intentando levantarle el ánimo.
Alice apenas respondió. Se retocó el labial frente al espejo del coche, acomodó su cabello con movimientos rápidos y descendió sin esperar a su amiga.
Entró al bar. El ruido, las luces, la música, nada de eso la distraía. Caminó directo a la