—¿No están tú y tu madre siendo demasiado crueles conmigo? —preguntó una azabache envuelta en llanto—. Sí, soy consciente de que piensan que cometí un error, pero no lo hice... Yo no quiero hacerle ningún mal a esa mujer, solo quiero que mi sobrina esté bien, y eso no es algo tan abominable como para que me saquen de la vida de mi sobrina... Ella es mi sobrina... Es la única hija de mi difunta hermana... Ustedes no pueden quitármela... No pueden alejarme de ella por causa de esa mujer.
—Esa mu