—Mejor, adorna el jardín —pidió la joven, sonriéndole—, así estarán todos en la propuesta. Eso me gustaría mucho más, porque estaría compartiendo mi felicidad con los que más amo en la vida.
—Pero yo quería llevarte a un restaurante —declaró el hombre—, para luego ir a festejar a un hotel tú y yo solos, sin niños y sin madre.
Marisa rio, divertida, pero, para ser franca, no sentía que pudiera disfrutar nada tan lejos de ese par de niños que parecían ser una extensión de ella misma. Ya ir al bañ