Además, aún no había decidido qué iba a hacer con Sara McCall. Una parte de él deseaba estrangularla por haber creído las mentiras sobre él, al igual que otra parte ansiaba hacerle el amor. Y Simon no tenía ni idea de cuál de esas emociones prevalecería una vez que se recuperara de la decepción que sentía.
Mientras tanto, a la espera de que esos sentimientos se calmaran, le pareció buena idea mantener a Sara justo donde pudiera verla.
Aunque su cuerpo ya había tomado una decisión, ahora excitad