—Entonces, ¿por qué no rechazaste mi propuesta y me pediste que me fuera? —preguntó Chloe, sin importarle ya las consecuencias de sacar a relucir el pasado—. Podrías haber elegido otra agencia de publicidad si tanto me odiabas. ¿Por qué no lo hiciste?
—Porque ese no es el punto, y no te odio, Chloe. Soy un hombre de negocios y si veo algo bueno para mi empresa, voy a por ello. No mezclo asuntos personales con negocios. Así que aceptar tu propuesta no tuvo nada que ver con ningún problema person