MIA
Él dueño del número celular que guardo en mi billetera. Esta agitado como si acaba de correr una maratón. Lo miro de pies a cabeza y vuelvo a su cara. Lleva puesto una camisa tipo polo azul cielo y un jean azul ajustado. Se ve increíble. Es más alto de lo que imagine.
El me mira con una amplia sonrisa en los labios, tiene una dentadura impecable.
—Hola preciosa —se dirige a mí, consiente que lo reconozco.
—Ho…hola —sonó más como un aullido de perro que como un saludo. ¡No digo más! Que voy