El fin de semana llegó con un sol abrasador, y Gabriela decidió llevar a su familia a la playa. La pequeña Ori disfrutaba sintiendo la arena entre sus dedos, su risa resonaba con la brisa marina.
Al llegar el fin de semana, Gabriela decidió llevar a su familia a la playa. La pequeña Ori
—Mírala, es muy feliz —dijo Rosalía, observándola con ternura—. ¿Has pensado en lo que hablamos anoche? ¿Lo buscarás?
—¿Sigues con lo mismo? —respondió Gabriela, con un suspiro cansado—. No importa cuánto insista