Selene lo miró confundida, este hombre tenía el descaro de besarla cuando él se le diera la gana, pero se burlaba de sí misma por permitirlo.
—Pediré que te traigan comida…solo saldré un rato— confesó Emmett,— Solo no escapes, de igual manera si lo haces te encontraré.
Antes de que Emmett pudiera cruzar la puerta Selene lo hizo detenerse,—¿Porque lo hiciste?— pregunto ella.
—¡De que hablas!,— respondió confundió y se giró de nuevo a ella.
—Dudo que seas solo un sirviente para los Thompson…¡Gua