Emmett regreso a casa después del medio día, a comparación de otros días el departamento lucía más fresco, estaba todo limpio y de la cocina salía un delicioso aroma, se acercó y miró a Selene tararear un canción mientras servía unos platos.
Cuando ella se giró tenía un sonrisa genuina en el rostro,—Hombre guapo deberías comer— hablo Selene con voz dulce y guiñándole un ojo.
Esto tomó por sorpresa a Emmett, quedó absorto durante unos minutos,—¡Lo recordaste!— pregunto incrédulo.
Selene bajó la