Aunque Emmett no quedó tan satisfecho aún así dio la vuelta para marcharse.
Tan pronto Jason salió del hotel, dos hombres lo sujetaron con ambas manos para subirlo al auto con vidrios oscuro que estaba estacionado a un lado.
—¿Que es lo que quieren?,¡dinero!— hablo con calma Jason.
Pero lo que lo recibió dentro del auto, fue la fría mirada de Emmett,— ¡Eres tan engreído!, ¿Dime…cuánto dinero vale tú vida?, estamos hablando de millones,¿o solo de miles?— dijo él elevando una ceja con arrogancia.