Cuando Selene tomó el ascensor, sintió un dolor punzante en la parte baja del abdomen, se llevó su mano rápidamente a esa zona y la preciono con fuerza.
El dolor era tan fuerte que incluso sentía que el tiempo avanzaba lento. Tan pronto llegó abajo se subió al auto y condujo directo al hospital, al entrar varias enfermeras se acercaron apresuradamente.
En la cama de hospital Selene tenía conectadas pequeñas mangueras con solución intravenosa. Habían pasado al menos treinta minutos desde que