Capítulo 32
Santiago
La mamá de Helena estuvo pocos días con nosotros y aunque al principio ella tenía sus reservas sobre mí, se fue suavizando su actitud hacia mi persona a medida que nos fuimos conociendo más.
–Me dio mucho gusto conocerte, Santiago. Eres agradable.
–El gusto fue para mí, Mariela, y la próxima vez trae a tu otra hija. Helena tiene muchas ganas de ver a su hermanita.
–Sí, mamá, por favor. Ella está creciendo y tengo mucho sin verla.
Ahora estaba dejando de pensar solo en mí.