Capítulo 158
Santiago
Julieta volvió al internado como era costumbre ya todos los lunes, Helena y yo la fuimos a llevar y cada vez nuestra hija parecía más feliz y eso me alegraba, aunque el motivo de su felicidad, no me agradaba del todo. Algo me indicaba que Cynthia, la amiga de nuestra hija, le iba a traer problemas y no por ella misma por las intenciones que su madre tenía conmigo, eso era lo único que a mí no me gustaba para nada.
–Nos vemos más tarde, Santiago y ten un buen día de trabajo