Capítulo 126
Helena
Julieta y yo, estuvimos un poco más de tiempo en el cementerio y después nos retiramos, nos subimos al carro y nos fuimos a un lugar en el que podíamos hablar tranquilamente, era una playa virgen a la que iba poca gente.
Pasamos primero a la casa por las cosas y después, llegamos a la playa y allá nos instalamos, quería y precisaba un ambiente de total relajación para la plática con mi hija, no quería que nada la perturbara y que ella estuviera bien tranquila para escucharme