Capítulo 122
Santiago
Helena y yo tuvimos que dejar pasar unos días antes de hablar con Julieta, no podíamos hacerlo mientras que no nos pusiéramos de acuerdo de lo que íbamos a decirle a nuestra hija.
Ella tenía unas maneras de pensar, muy diferentes a las mías y los días que Julieta se iba con ella a la tienda de regalos, mi hija llegaba enojada y hasta demasiado cansada de todo lo que Helena le ponía a hacer en la tienda.
–Santiago, no podemos postergar más la plática. Tu mamá me llamó y me