CAPÍTULO 12
Para el momento que Lían llegó a la plaza principal esperaba encontrar cualquier cosa, menos a sus centinelas gruñendo al Anciano Hansen y rodeando a su Luna. Su instinto le ordenó detener aquello, su lobo rasgando en su interior pidiendo salir y poder arrancar la cabeza de aquel que se atreve a amenazar y menospreciar a su compañera y manada. Grande fue su sorpresa al ver la serenidad con la cual Anne ordenó a los lobos junto a ella, seguido del placer ante la forma en la cual respondió a las g