Corro por el pasillo del hospital, tengo el corazón a mil y es Maximiliano quien viene a mi lado tratando de calmarme, pero me es imposible cuando siento que tengo el alma en la boca.
Veo a la nana que se pone de pie apenas capta nuestra presencia.
—Rachel lo siento mucho de verdad —me abraza—pero tranquila por favor.
—Nana por favor dime que paso—Pregunta Max, yo no soy capaz de hablar.
—Rodó por las escaleras—me llevo las manos a la boca—pero está bien, estaba consciente cuando lo traj