¿MI HIJO?
—Avion, maman —balbuceó el pequeño Misha cuando vio el jet privado de Alexei.
Tatiana respiró profundamente, resignada.
—Sí, avión, cielo —le dijo a su pequeño, pero se tensó tan pronto sintió la mano de Alexei en la parte baja de su espalda y empujándola hacia las escaleras. Sin girarse le apartó la mano de un manotazo —No es necesario, gracias.
Alexei le regaló otra de sus sonrisas arrogantes y se alzó de hombros.
―Solo estaba siendo un buen anfitrión.
―Pues ahórratelo, no h